Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Un espejo no sabe ser embustero.
A la de tres va la vencida.
Hoy por ti, mañana por mí
Donde no hay regla se pone ella.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
El que pega primero pega dos veces.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
A dos puyas no hay toro bravo.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Peso y medida, alma perdida.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Donde aprietan, no chorrea.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
La lengua larga es señal de mano corta.
Nadie toma lo que no le dan.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
A días claros, oscuros nublados.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
El ruin calzado sube a los cascos.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Esto es el pan nuestro de cada día.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
El amor refresca como el rocío
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Abril llovedero, llena el granero.