Manos blancas no ofenden.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Cerco de luna, agua segura.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Ayer entró en la iglesia, y hoy se quiere alzar con toda ella.
Es pan comido.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Ayúdate y te ayudaré.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Ajo hervido, ajo perdido.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Dios castiga sin palo ni piedra
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Cada perro, con su hueso.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
El pez grande se come al chico.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Dinero llama a dinero.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
En el peligro se conoce al amigo.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Bueno es caer para más valer.
A cada cerdo, le llega su sábado.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Donde hay pelo hay alegría.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Casa en canto, y viña en pago.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
Al que feo ama, bonita le parece.
Estoy más salado que la bragueta de un pescador.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Juego de manos es de villanos.