Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Vivir es morir lentamente.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Un buen día nunca se olvida.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
No me hables de flores, que soy jardinero.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Quien cerca halla, cerca calla.
Quien bien siembra, bien coge.
Ni cenamos ni se muere padre.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Badajo alto, campana rota.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Borrón y cuenta nueva.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Baila más que un trompo.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Las arrugas son la tumba del amor
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
Mucho saber, menos ignorar es.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Cavas tu tumba con los dientes.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
De airado a loco va muy poco.
Tronar como un arpa vieja.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.