No eches toda la carne al asador.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Si amas algo, déjalo libre. Si regresa es tuyo.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Cada día verás quien peque y pague.
El pobre es un extranjero en su país.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
El gandul es un cadáver con apetito.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
El zorro viejo huele a trampa.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Jornada emprendida, medio concluida.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Es como llevar leña para el monte.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Antes me muero que prestar dinero.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.