Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Mucho tocado y poco lixo.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Iglesia, o mar, o casa real.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Buscarle la quinta pata al gato.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Loquillo y los Trogloditas.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Al malo, lo mejora el palo.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Regla y compás, cuanto más, más.
A buen hambre, no hay pan duro.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
El que mucho analiza, se martiriza.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Hay que coger al toro por los cuernos.
El trato engendra el cariño.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Con pelito... no hay delito.
Beber, hasta la hez.
Indio comido indio ido.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
Viejos los cerros y reverdecen
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
La verdad padece, pero no perece.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.
Yo solo lo hago en mi moto.