Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El borracho vendería los pantalones por beber.
Buey que rumia, nada le duele.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
O Cesar, o mierda.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Dar puntadas.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Al mal amor, puñaladas.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Por el delito del herrero, mataron al carpintero.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Como se vive, se muere.
El mejor escribano echa un borrón.
Yo que callo, piedras apaño.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
De día beata, de noche gata.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
A golpe de mar, pecho sereno.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Hablar por la boca del ganso.