Hacer una montaña de un grano de arena.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Mas vale dar que recibir.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
La menta, el amor aumenta.
A veces caza quien no amenaza.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Por un clavo se pierde una herradura.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
De día no veo y de noche me espulgo.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Qué satisfacción estar enamorado
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
El interés tiene pies y yo también.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Cuando no hay lomo, tocino como.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Boda mojada, novia afortunada.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
El que no cae, resbala.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.