En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Al que madruga, Dios le ayuda.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Ese no es santo de mi devoción.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Ley puesta, trampa hecha.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
La suerte está echada.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Al acebuche no hay quien le luche.
La mayor ventura, menos dura.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Hablar hasta por los codos.
Dar de comer al diablo.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Amor de asno, coz y bocado.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Tu quieres que el león me coma.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
A malos ratos, buenos tragos.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.