No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Cada uno es maestro en su oficio.
La impureza, pesa.
Al loco y al aire, darles calle.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Ni quito ni pongo rey.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Nadie perdona que le hagan un favor.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
A mala venta, mala cuenta.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Aramos, dijo la mosca al buey.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Quien se casa, mal lo pasa.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Perro ladrador, poco mordedor.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
La ambición mató al ratón.
El mundo es de los audaces.