Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
A otra cosa mariposa.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Quien se excusa se acusa.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Bandera vieja, honra capitán.
A largos días, largos trabajos.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
Palabra de boca, piedra de honda.
En caso de duda, la más tetuda.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Tan rápido como un chisme.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Iglesia, o mar, o casa real.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Para muestra basta un botón.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
A la de tres va la vencida.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Lo quiero, para ayer.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Tiempo malgastado nunca recobrado.