En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Quien te adula, te traiciona.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Es más limpio que el cuello de un sacerdote.
El vicio, saca la casa de quicio.
Hablar bajo y obrar alto.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Favor publicado, favor deshonrado.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Médico sin ciencia, poca conciencia.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Palabra de cortesano, humo vano.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Alabanza propia es vituperio.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
La virtud es de poco sueño.
Buena condición vale más que discreción.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Obediencia es noble ciencia.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
En la casa del cura siempre hay hartura.
A buena confesión, mala penitencia.
Come santos, caga diablos.
Pecado callado, medio perdonado.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
La impureza, pesa.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Boca con boca se desboca.