Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Todo lo que no es dado es perdido
La contemplación del vicio es vicio.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
La noche es capa de pecadores.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
La oración de los rectos en su gozo.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
El ceremonial es el humo de la amistad
Al mal hecho, ruego y pecho.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Con buena escoba, bien se barre.
Hechos son amores y no buenas razones.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Pereza, llave de pobreza.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Casarse bajo el palo de la escoba
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad