Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Un indio menos, una tortilla mas.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
A mucho hablar, mucho errar.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Antes es la obligación que la devoción.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Cada cual es dueño de su miedo.
En casa del albañil, goteras mil.
Las paredes tienen oidos.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Irse a chitos.
Sacar las castañas del fuego.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Más enseñan las manos que los labios.
Salvarse por los pelos.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Cuanto más tienes, más quieres.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
El mal ajeno no cura el mío.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Quien te ha visto y quien te ve.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Cojo con miedo, corre ligero.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
El gañán y el gallo, de un año.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.