Agua y sol, tiempo de requesón.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Amores de lejos no son parejos.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
Tierra de roza y coño de moza.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Odia el pecado y compadece al pecador.
A ave de paso, cañazo.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Las migas son también pan.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
Grandotas aunque me peguen.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
No acose, que la están peinando.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Quieres taparle el ojo al macho.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
La sardina y el huevo a dedo.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El que nada no se ahoga.
A veces perdiendo se gana.
De mercader a ladrón, un escalón.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Haz bien y no mires a quien.