Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Que con su pan se lo coman.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Días y ollas hacen grandes obras.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Hombre refranero, medido y certero.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Del uso viene el abuso.
La obligación es primero que la devoción.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Quien se quemare, que sople.
Costumbre hace la ley.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Lo que fuere sonará.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
La suerte es de los audaces.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
El que no ama, no se desilusiona.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Es mejor deber dinero y no favores.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.