El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Viejo es Pedro para cabrero.
Más honor que honores.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
La que da beso da d'eso.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Hacer un hueco para tapar otro.
Alabanza propia es vituperio.
Como pecas, pagas.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
A hurón cansado, madriguera nueva.
La burla, para quien le gusta.
Darle a uno mala espina.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
El interés tiene pies y yo también.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
El juez que toma, presto es tomado.
Hablar poquito, y mear clarito.
Ve delante cuando huyeres.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Iglesia, o mar, o casa real.
Mala olla y buen testamento.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Dar tiro.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Te pido hojas y me traes ramas.
El pobre es un extranjero en su país.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Haz mal y guárdate.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Carne a carne, amor se hace.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.