Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
El puerco nunca ve más arriba que la altura de su cabeza.
Noche toledana. (Irse de farra).
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
El buey pace donde yace.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Donde hay pelo hay alegría.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
La mujer hacendosa es la más hermosa.
¿Mirón y errarla?.
Casa revuelta, huéspedes espera.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Los pies van donde va el corazón
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Hacer la plancha.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Más se mira al dador que a la dádiva.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Ve tu camino para no tropezar.
Se encontró con la horma de su zapato.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
A tres de pelea, enséñales la suela.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
El fruto prohibido es el más apetecible.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.