Olla remecida u olla bien cocida.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Decir, me pesó; callar, no.
No cortes el árbol que te da sombra.
El hombre que no se equivoca no es humano.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Bien vivió quien bien se escondió.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
La cabra coja, junto a la casa trota.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
De los celos, se engendran los cuernos.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Donde humo sale, fuego hay.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Para alcanzar, porfiar.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Con tontos, ni a coger hongos.
El que no se consuela es por que no quiere.
Irse a chitos.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Amor con celos, causa desvelos.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
No todo es miel sobre hojuelas.
Haz favores y harás traidores.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
La confianza da asco
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Con el mismo cuero las correas.