Ganar, poco vale sin guardar.
El ojo del amo engorda al caballo.
Otoño entrante, barriga tirante.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Comprar al pobre, vender al rico.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Barriga llena, aguanta trabajo.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Amor forastero, amor pasajero.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
La mala paga , aunque sea en paja.
Quiero ver si como ronca duerme.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
En casa del herrero, martillo de palo.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
No está muerto, quien pelea.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Quien roba una vez, roba diez.
El que ríe el último, ríe mejor.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Pa' todo hay fetiche.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Ni es carne, ni es pecao.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Arma de Dios es Cristo.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Para aprender, perder.