Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Si quieres pronto engordar, come con hambre y bebe a vagar.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Dar en el clavo.
Blanco y en botella, leche.
La letra, con sangre entra.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Írsele a uno el santo al cielo.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
El buen vino, venta trae consigo.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
A jugar y perder, pagar y callar.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Bodas largas, barajas nuevas.
Boda y mortaja, del cielo baja.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
Date a deseo y olerás a poleo.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Quien da el consejo, da el tostón.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Orejas de burro.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
A dos palabras tres porradas.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Casa sin mujer no es lo que debe ser.
Chico bache y grande caída.