Oveja harta de su rabo se espanta.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
A cama pequeña, échate en medio.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Yo que callo, piedras apaño.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Botija nueva hace el agua fresca.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
En cada tiempo, su tiento.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Ligera de cascos.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Te quiero Andrés, por el interés.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Casa hecha, sepultura abierta.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Esa es carne para los perros.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Dar y tejer es buen saber.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Fiar, en Dios y en otro no.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Dichosos los ojos que te ven.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Por donde pasa la aguja, pasa el hilo.
Boñigas hacen espigas.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Más vale dar que la carga llevar.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.