Una vez al año, y ésa con daño.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
¿Quien es tu hermano?. El vecino más cercano.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
La sandia, que es colorada, tiene lo verde por fuera.
La mala hierba, presto crece.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Tal vendrá que tal te quiera.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Lo que dejes para después, para después se queda.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Agua que corre, nunca mal coge.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Las paredes oyen.
Burro cargado, busca camino.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
A la bota, darla el beso después del queso.
A la de tres va la vencida.