Sacar las castañas del fuego.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Donde hay caridad, hay paz.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Días y ollas hacen grandes obras.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
la ropa son alas.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Un pie calzado y otro descalzo
A flores nuevas, afeite perdido.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Secreto de tres, secreto no es.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Zapatero a tus zapatos.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
A quien no le sobra pan, no críe can.