Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Quien siembra llorando, siega cantando.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Remendar y dar a putas.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Debo, no niego; pago, no tengo.
No oigo, soy de palo.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Campo bien regado, campo preñado.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Amor con hambre, no dura.
Meterse en la boca del lobo.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Nuestro gozo en un pozo.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Por rey se tenga quien a nadie tema.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
A pan ajeno, navaja propia.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Si ofendes serás ofendido
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
La burla, para quien le gusta.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
La mano perezosa, pobre es.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Más raro que perro verde
Los amores se van, los dolores se quedan.
A la prima, se le arrima.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Proba varón, que primero es San Antón.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.