El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Más perdido que Adán el día de la madre.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Quien mocos envía, babas espera.
El que demonios da, diablos recibe.
Amores y dolores quitan el sueño.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Hombre refranero, medido y certero.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Me cortaron las piernas.
El que pega primero pega dos veces.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
¿Mirón y errarla?.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
El sol sale para justos y pecadores.
Palabra dada, palabra sagrada.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Jugar vive pared en medio del hurtar.
De mala sangre, malas morcillas.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Que cada cual espante sus pulgas.
El nosotros anula el yo.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Orden y contraorden, desorden.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Madre y teja, no pierde por vieja.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Burro cansado, burro empalmado.
Madruga y verás; busca y hallarás.
La necesidad hace parir hijos machos.
Río cruzado, santo olvidado.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Amor con casada, vida arriesgada.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.