La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Los frailes en jubón, hombres son.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
De padres bocois hijos cubetas.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
El sueño es hermano de la muerte.
Amigos somos, pero los peces aparte.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Hijos y mujer añaden menester.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Juntos pero no revueltos.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Amigos pobres, amigos olvidados
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Al loco y al fraile, aire.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
De ninguno seas muy compañero.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.