El agua lo lava todo excepto la mala fama.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Caminando se hace de mulas Petra.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Hay quien las mata callando.
Quien hace malas, barrunta largas.
Para morirse, siempre hay tiempo.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Al espantado, la sombra le basta.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Harina mala, mal pan amasa.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Quien mucho desea, mucho teme.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Dos no discuten si uno no quiere.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Beso, queso y vino espeso.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
No muerdas la mano que te da de comer.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.