A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Dos agujas no se pinchan.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
A más doctores, más dolores.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Perro que ladra no muerde.
Quien sabe, sabe.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
El trabajo no mata a nadie.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Más sabe una suegra que las culebras.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Feria de loco es el mundo todo.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Nunca pares donde haya perros flacos.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
La caza y los negocios quieren porfía.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Hacer la plancha.