Más vale mal afeitado que bien desollado.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Obra acabada venta aguarda.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
El Santo más milagrero es, San dinero.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Buenas razones cautivan los corazones.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Cada gusto cuesta un susto.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Tiene más carne un huevo frito.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
El hambre es la mejor salsa
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
El agradecido no olvida el bien recibido.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
No le pidas peras al olmo.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Al que no quiera taza, taza y media.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
La sagre es más espesa que el agua.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Aprieta el pan que se te cae la magra.