Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Pan con pan comida de tontos.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Desde San Pedro a San Miguel todos los culos cagan bien.
Haber de todo, como en botica.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Quien busca, halla.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Chico bache y grande caída.
Aquí hay gato encerrado.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
A feria vayas que más valgas.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Cada uno muere de su vicio.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
El sastre de fama, conoce la trama.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Bocado comido no guarda amigo.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.