¡Andá a cobrarle a Magoya!
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
No hay boda sin tornaboda.
Cada criatura obra según su natura.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
A quién le dan pan, que llore.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Amor grande vence mil dificultades.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Dios da las nueces, pero no las parte.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Duerme más que un gato con anemia.
El que tiene obreros no sabe lo que es tener patrones.
Consejos vendo y para mí no tengo.
No tocar pito.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Nadie muere motón.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Dios castiga sin piedra ni palo.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Borrego al camión, duro a la montera.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Ten en dos bancos el culo por si te fallará uno.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
El abad canta donde yanta.
A buen bocado, buen grito.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Nunca falta un roto para un descosido.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.