Razonar para reñir, es cosa de reír.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
De lo bendito, poquito.
Al que le pique, que se rasque.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Hablar con el corazón en la mano.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
La vida del puerco, corta y gorda.
La sardina y el huevo a dedo.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
El que no llora no mama.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Ante la duda, la más madura.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Gran tocado y chico recado.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Como es la mujer, así es la casa.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
El hambre es una fea bestia
No ofende quien quiere sino quien puede.
A buena barbechera, mejor sementera.
Camino malo se anda ligero.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Que con su pan se lo coman.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Ni todos los que estudian son letrados ni todos los que van a la guerra soldados.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.