El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Te casaste, te frego.
No eches toda la carne al asador.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Dar una de cal y otra de arena.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Bollo de monja, costal de trigo.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Mal duerme quien penas tiene.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Aun el león se defiende de las moscas.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Las paredes tienen oidos.
Las desgracias no vienen solas.
El demonio no duerme.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Esa es carne para los perros.
No coma cuento coma carne.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
A la gente alegre el cielo la ayuda
De Segovia, ni el aire ni la novia.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Buena razón quita cuestión.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Buena vida si refrenas tu ira.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
El que busca, encuentra.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
El que avisa no es traidor.
Mejor prevenir que lamentar.
Cántaro roto para tiesto vale.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Es más terco que una mula.
El que siembra, cosecha.