Decir y hacer dos cosas suelen ser.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Dar una de cal y otra de arena.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Un mal pequeño es un gran bien.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Las paredes tienen oidos.
Mal ajeno es ruin consuelo.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
El demonio no duerme.
Mal duerme quien penas tiene.
Bollo de monja, costal de trigo.
Esa es carne para los perros.
No coma cuento coma carne.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Aun el león se defiende de las moscas.
Las desgracias no vienen solas.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Buena vida si refrenas tu ira.
Buena razón quita cuestión.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
El que avisa no es traidor.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
El que busca, encuentra.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Cántaro roto para tiesto vale.
El que siembra, cosecha.
Es más terco que una mula.