Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Noviembre caliente, mayo helado.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Cabañes y Santibañez, Pinillos y Terradillos, se juntan los cuatro pueblos y no juntan un cuartillo.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Camino malo, pásalo pronto.
Hablar bajo y obrar alto.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Demasiada alegría es dolorosa
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Probando es como se guisa.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Madre ardida hace la hija tollida.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Achaque el viernes por comer carne.
Más vale mendrugo que tarugo.
El mono sabe el palo al que trepa.
Escoba nueva, barre bien.
Los extremos nunca son buenos.
En casa llena presto se guisa la cena.
Quien se va, vivo y muerto está.
Boca con duelo, no dice bueno.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Más perdido que un moco en una oreja.
A otra puerta, que ésta no se abre.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.