Juez con prisa, juez que yerra.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
El que corre mucho, atrás se halla.
Agua corriente, no mata gente; agua estancá, la matará.
Llueve sobre mojado.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Consejo tardío, consejo baldío.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
El que algo debe, no reposa como quiere.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Quien cerca halla, cerca calla.
Antes di que digan.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Lobos de la misma camada.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Cuando tú naciste ya comía yo pan con corteza.
Casa en canto, y viña en pago.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Hay ayudas que son lavativas.
El aburrimiento es una desgracia
La menta, el amor aumenta.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
Tienes menos sesos que una piedra.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Quien primero viene, primero tiene.