Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Cuando me despierte me llamas.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
En Marzo tres hojitas tiene el ajo.
Es más agrio que un limón.
A burra nueva, cincha amarilla.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Cosa muy querida, presto perdida.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
Cada cosa pía por su compañía.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Saber dónde aprieta el zapato.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Quien calladamente arde, más se quema.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Con el ingrato, no tengas trato.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
No fío, porque pierdo lo mío.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
En Octubre, de la sombra huye.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.