Presto rico, presto pobre.
Quien boca tiene a Roma va.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Por el rastro se da con la liebre.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
A enemigo que huye, puente de plata.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Pon y te llamaran gallina.
La gotera cava la piedra.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
La mala cama hace la noche larga.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
El diente de la cabra menos come que daña.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Ruego de Rey, mandato es.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
Perro ladrador, poco mordedor.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Quien mal cultiva la tierra a su país hace la guerra.
Lo que no has de comer, dejalo cocer.
Es más bueno que el pan.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
El aburrimiento es el mejor enfermero
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Al desdén con el desdén.
El que da, recibe.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Quien da el consejo, da el tostón.
Amor breve, suspiros largos
Abogacía, que una boga y otra cía.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
El relajo es dulce después del trabajo.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
El buey pace donde yace.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.