Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Boca que no habla, Dios no la oye.
La casa caída, el corral agrandado.
Como pecas, pagas.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
De buena casa, buena brasa.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
A cada paje, su ropaje.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Estorba más que un colchón en la cocina.
Más se perdió en el diluvio.
El vino no tiene vergüenza.
A pan ajeno, navaja propia.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
Ha de salir la corneja al soto.
La pisada del amo, el mejor abono.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Juicios tengas, y los ganes.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Esto fue como llamarada de petate.
Caranga resucitada pica muy duro.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.