La peor cazuela es guisarla y no comerla.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Buey que muge, todos le temen.
El vino casi es pan.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Al que no quiera taza, taza y media.
Año de hierba, año de mierda.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Madre muerta, casa deshecha.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Para todo perdido, algo agarrado.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Mucho apretar, listo aflojar.
Cada palito tiene su humito.
Más pesado y más malsano, que la carne de marrano.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
El llanto sobre el difunto.
El dinero diario, es necesario.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
Gran constipado, culo apretado.
El primero que llega se le sirve primero.
Las penas con pan son buenas.
Esa es carne para los perros.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Agua, sol y basura y menos libros de agricultura.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Alegría amagada, candela apagada.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Ahullama no pare calabaza.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Nadie toma lo que no le dan.