Agua que huela, no la bebas.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Quien lee y escribe no pide pan.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
El rábano, malo para el diente y peor para el vientre.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
En la boca del horno se quema el pan.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Del ahorro viene el logro.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Para los desgraciados se hizo la horca.
A mala venta, mala cuenta.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Mostacho gacho, señal de borracho.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
Costar más el caldo que las albóndigas.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Por donde pasa moja.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
Más querría servir que recibir.
El pan ya comido enseguida se olvida.
No se vive de lo que se ingiere sino de lo que se digiere.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.