A liebre ida, palos al cubil.
Llevar agua al mar.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Dificulto que el chancho chifle.
En la necesidad se conoce la amistad.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
En enero, suda el fresno.
Al gorrino y al melón, calor.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
El que quiere besar, busca la boca.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Nada necesita quien tiene bastante.
El que anda en silencio, cazar espera.
Pan no mío, me quita el hastío.
Su ladrido es peor que un mordisco
Boca abierta, dientes de oro.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Para alcanzar, porfiar.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Quien huelga no medra.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Hacienda de pluma, poco dura.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Perro flaco soñando con longaniza.
La letra, con sangre entra.
Frio, frio, como el agua del rio.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Valgan las llenas, por las vacías.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Es un garbanzo de a libra.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.