La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Una deuda, veinte engendra.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
A padre ahorrador, hijo gastador.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Al mal año, tarria de seda.
El llanto alivia el quebranto.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Al pagar dinero, pesar y duelo.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Tanto ganado, tanto gastado.
Año de neblinas, año de harinas.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Al desganado, darle ajos.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Meterse en la boca del lobo.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Como chancho en misa.
Cojo con miedo, corre ligero.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Al niño que llora le dan pecho.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Más largo que un día sin pan.