La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
El sueño quita el hambre.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Tener un hambre de lobo.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
El comer mató a muchos; el hambre, a casi ninguno.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
El hambre es la mejor salsa
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Es más listo que el hambre.
La esperanza no llena la panza.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
El que tiene sed, busca agua.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Hacerse la boca agua.
A buen hambre, no hay pan duro.
El hambre es el mejor cocinero.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
El harto no se acuerda del ayuno.
A buen hambre, no hace falta condimento.
A carne de lobo, hambre de can.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Asno con hambre, cardos come.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Más vale ensalada que hambre.
Harto ayuna quien mal come.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Comida que escasea, bien se saborea.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Son más los que mueren por comer que los que mueren de hambre.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
La barriga llena da poca pena.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Buey harto no es comedor.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
La sangre del pobre el rico se la come.