Ya que el agua no va al molino, vaya el molino al agua.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Freír todo el arenque para comer las huevas
En la cancha se ven los gallos.
Fruta cara, no es sana.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Aunque tengo malas pierna, bien visito las tabernas.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
A su tiempo se cogen las uvas.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Más vale pan duro que ninguno.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Hasta que no hay colmillos, no hay niño.
Es más grande que un domingo sin paga.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Camino malo, pásalo pronto.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Entre perros y gatos lamen todos los platos.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
El que no agradece, no merece.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
Madurar viche.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Pan duro, pero seguro.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Las cosas en caliente pegan.
Palabras sin obras, barato se venden.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Hay que esperar que las aguas retornen a su nivel.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Si no estuvieras en mi fuego, no verías lo que cuezo.