Limpia tu moco, y no harás poco.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Hay miles de miserias en un solo amor
Parece hormiga y es avispa.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Las penas de amor las quita el licor
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
No lo hurta, lo hereda.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Estornudos y frailes, salen a pares.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Reino dividido, reino perdido.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Por la boca muere el pez.
Al enfermo que es de vida, el agua es medicina.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Poca hiel corrompe mucha miel.
La que da beso da d'eso.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.