La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Bestia alegre, echada pace.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
Quieres taparle el ojo al macho.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
En tiempo de guerra cualquier hoyo es trinchera.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
El agua de San Juan quita aceite, vino y pan.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
Cinco puercos son manada.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Quien tuvo, retuvo.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
¿Adónde irá el buey que no are?.
La lealtad se paga.
Abril, lluvias mil.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Quien bien siembra, bien coge.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Año de endrinas, año de espinas.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
En camino largo, corto el paso.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.