Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Ir por lana y volver trasquilado.
Ama y guarda.
Me cortaron las piernas.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Mira antes de saltar.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Hay desgracias con suerte.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Las aguas mansas son las peores
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Del mal que uno huye, de ese muere.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Más vale callar que con borrico hablar.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.