A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Adonde no te llaman, no vayas.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Creerse el papá de los helados.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
El que no chilla, no mama.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Cada necio quiere dar su consejo.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Desvélate por saber y trabaja por tener.