Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Es como llevar leña para el monte.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Bien está lo que bien acaba.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Hazte la fama y échate a la cama.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Baila Antón según le hacen el son.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
De padres bocois hijos cubetas.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Cambio de costumes, par es de muerte.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Quien vale mucho hace mucho.
Cada ollero alaba su puchero.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Hormigas con ala tierra mojada.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Tres al saco y el saco en tierra.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Casa de esquina, para mi vecina.
Hijos casados, trabajo doble.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.